El cesacionismo: ¿Cuál es el asunto?

Kevin T. Bauder
Profesor de Central Baptist Theological Seminary de Plymouth, Minnesota
(traducido por Jonathan Boyd con el permiso del autor)
Artículo original en inglés

humoLa mayoría de los cristianos son conscientes de la diferencia entre los continuistas y los cesacionistas. Frecuentemente tienen dificultad sorprendente, sin embargo, en dar con la diferencia exacta. Un resultado de esta falta de precisión es que algunos cristianos se sienten obligados a mantener un continuismo blando cuando una comprensión más precisa del asunto podría animarlos hacia el cesacionismo. Entonces, ¿cuál es la diferencia?

[Nota del traductor: El continuismo y el cesacionismo son dos posiciones teológicas con respecto a los dones milagrosos. Los continuistas creen que todos son vigentes para hoy día, mientras que los cesacionistas creen que algunos sirvieron un propósito en el primer siglo y ya no son vigentes.]

La diferencia no se trata de si Dios puede hacer milagros hoy. Desafortunadamente, los continuistas a veces acusan a los cesacionistas de ser demasiado influenciados por los prejuicios de la modernidad. En otras palabras, creen que los cesacionistas simplemente temen lo sobrenatural. Suponen que los cesacionistas prefieren un mundo en donde Dios no intervenga milagrosamente.

Este debate, sin embargo, realmente no se trata de si Dios puede hacer milagros. Él es Dios. Todo el poder es Suyo. Él tiene autoridad sobre todo el mundo natural. Él hizo sus leyes y Él es perfectamente libre para suspenderlas o saltarlas o acelerarlas o simplemente obviarlas cuando Él quiere. No necesita consultar con nadie antes de hacerlo. Nunca necesita pedir permiso. Dios es libre para hacer milagros cuándo y en dónde Él quiere; y si lo hace, nadie está en una posición para cuestionarlo.

Demasiado frecuentemente, el debate sobre el continuismo gira en torno a definiciones vagas de los milagros. Por lo menos, un milagro tiene que ser un acontecimiento que no tenga una explicación natural. Es más, antes de ser investigado como un milagro, debe ser observado por testigos. Lee los relatos bíblicos de las obras milagrosas, ya sean hechas por Moisés, Elías, Eliseo, Jesús o los apóstoles. Los milagros por definición son acontecimientos evidentes. Si un acontecimiento se puede explicar como una coincidencia, no es un milagro.

Eventos inusuales sí suceden. Una vez estaba en un hospital porque un miembro de la iglesia estaba a punto de morir. Los médicos dijeron que probablemente no sobreviviría los cuarenta y cinco minutos que yo me demorara en llegar. Mientras manejaba, oré por la vida del hermano y cuando llegué él estaba sentado y conversaba lúcidamente con los miembros asombrados de su familia.

En otra ocasión pasé para visitar a un miembro de la iglesia en el hospital (acababa de enterarme de que estaba hospitalizado). Cuando llegué, estaba solo en su habitación, dormido. Al entrar, se despertó y hablamos por más o menos veinte minutos. El señor compartió su testimonio y su esperanza del cielo y leímos las Escrituras y oramos. Dos horas después, su familia me llamó porque acababa de morirse. Cuando empecé a consolarlos con su testimonio, me miraron con incredulidad. Los médicos explicaron que él había estado en un coma perpetuo por días y que no habría podido entablar una conversación conmigo.

Estos fueron eventos inusuales, pero no digo que sean milagros. Hay demasiado que no sé acerca de lo que habría pasado. Posiblemente una explicación natural podría explicarlo todo. Aun si fueran eventos milagrosos, yo sería todavía cesacionista. El debate no se trata de si Dios puede hacer milagros o no. Es más, ni siquiera se trata de si Dios está haciendo milagros actualmente.

Entonces, ¿de qué se trata el debate? En primera instancia, tiene que ver con los dones milagrosos más que con milagros como tales. Un don milagroso es más que un milagro. Con los dones milagrosos, Dios encomienda la administración de poderes sobrenaturales a un agente humano, quien actúa con cierta libertad. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas, y los que tienen el don de la profecía pueden dar a conocer su revelación o pueden callar. Personas que tienen el don de lenguas se pueden dirigir en el uso de ese don. Los que tienen el don de sanación pueden escoger a quien sanar. Nada de esto significa que personas que tenían dones milagrosos pudieran usar estos dones en dondequiera o cuando quisieran independientemente de las circunstancias (aun Pablo no pudo sanar a Epafrodito). Sin embargo, tener un don implica alguna capacidad de elección de parte de la persona que usa el don.

Existe un viejo dicho que dice que los cesacionistas creen en la sanación divina pero no en los sanadores divinos. Ese dicho resalta la distinción que la mayoría de cesacionistas realmente hacen. Creen en la oración por sanación, y creen que Dios puede contestar esas oraciones en formas que la ciencia médica no puede explicar. Aun así, no creen que Dios en la actualidad esté dando el don milagroso de la sanación a individuos quienes lo puedan usar a su criterio. El debate no se trata de los milagros, sino de si Dios actualmente concede los dones milagrosos.

En segunda instancia, el debate no gira en torno tanto a lo que Dios puede hacer, sino a lo que Dios realmente está haciendo. Más específicamente tiene que ver con lo que Él ha dicho que planea hacer. No tenemos el derecho de esperar que Dios haga algo que Él no haya dicho que hará. Si Dios quiere conceder los dones milagrosos a lo largo de la época actual, estos dones deben recibirse con agrado y hasta los debemos buscar. Pero, por otro lado, si Dios no ha indicado su intención de hacer continuar los dones milagrosos perpetuamente, no tenemos una razón específica de buscarlos o de reconocer las afirmaciones de los que los practican. Todos reconocemos que Dios puede hacer milagros donde y cuando le plazca, pero ¿ha dado Dios alguna indicación de que los cristianos debemos esperar los dones milagrosos en la iglesia de hoy?

El debate no se trata de los milagros. Se trata de los dones milagrosos. El debate no se trata de lo que Dios puede hacer. Se trata de lo que Dios ha revelado que Él quiere hacer.

Una vez reconocida esta distinción, la conversación puede avanzar—y ciertamente así será. La siguiente pregunta tendrá que ver con la evidencia que cuenta. ¿Será que alguien puede citar la experiencia de los dones milagrosos para responder esta pregunta? ¿El libro de Hechos es normativo durante la época de la iglesia o es transicional? Son preguntas importantes que necesitan respuestas, pero necesitan contestarse como parte de una respuesta más amplia a las preguntas correctas. En algún momento pueden surgir nuevamente en esta publicación.

7 comments… add one
  • Valgate Dios, si no fue un milagro, que fue entonces???????? El cesacionismo es una herejia. Ni ellos se ponen de acuerdo en torno a cuando cesaron los dones! Deberian leer mejor la historia de la iglesia y entender que los dones y ministerios cesaran en la 2a venida de Cristo, ni antes ni despues. TELOS gente, TELOS, CUANDO LLEGUE EL FIN, ESO ES LO PERFECTO. Ahora todo ese boo koo gaga, una porqueria, solo Cristo perfecciona esto. Total, si cesaron los apostoles, cesaron los pastores tambien entonces busquese un trabajo y deje de robarle a su congregacion. Si, y estoy molesto, pero ni modo, whatever like the gringo says.

    • Jonathan Link Reply

      Gracias Valgate por su comentario. Si no fue un milagro, fue la providencia de Dios.

      Creo que la palabra “herejía” es muy fuerte para este debate. Una herejía es un asunto en donde se trata de las doctrinas fundamentales, especialmente las que tienen que ver con la salvación.

      No sé como “leer mejor la historia de la iglesia” puede mostrar que los dones cesarán con las Segunda Venida. La historia nos enseña acerca de lo que ya pasó, no lo que vendrá.

      En cuanto al argumento de 1 Corintios 13, estoy de acuerdo de que se refiere al fin, pero habla del uso final de los dones milagrosos y no necesariamente implica un uso continuo a lo largo de la dispensación de la Iglesia.

      En cuanto a su afirmación acerca de los apostoles y los pastores, veo varias diferencias muy grandes entre los dos. Por un lado, los apostoles hacían parte del fundamento de la Iglesia (Efe 2:20). Segundo, para ser apostol había algunos requisitos que podemos leer en Hch 1:21-22. Nadie cumple esos requisitos hoy día, mientras que los requisitos de los pastores en 1 Timoteo y Tito sí los podemos cumplir. Pablo también afirma en 1 Corintios 15:7-9 que fue el último en ver a Jesús y por lo tanto era el último apostol:

      7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8 y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

      Finalmente, no todos los pastores le roban a su iglesia. Sé que es una percepción muy común, pero no es verdad en todos los casos. Conozco muchos pastores fieles que han vivido de una forma recta con respecto a las finanzas de la iglesia.

  • Israel Link Reply

    Me resulta interesante su tema, porque yo provengo de una iglesia continuista,tanto que la sanidad era un reflejo de la vida espiritual, es decir si alguien estaba enfermo seguramente era porque tenía un pecado que no le permitía sanar. Obviamente este punto de vista es extremo, y creo que asi mismo ser cesacionista al decir que no existen los dones milagrosos o que estos no son para alguien en específico también es una postura extrema, yo en escencia soy continuista, ya que he leído en la biblia que las sanidades y milagros no son como muchos sesacionistas dicen, para avalar el ministerio de alguien, eso no lo dice la biblia en ningún lado, mas bien es para exaltar el nombre de Dios, así como Bartimeo fue sanado, habia otro que sin ser del grupo de Jesús echaba fuera demonios y Jesús lo permitió, ¿Quiénes somos nosotros para impedir o peor aun, juzgar que tal o cual persona no es de Dios? El hecho de que Pablo no haya podido sanar a Epafrodito o a el mismo no tiene relación alguna con la vigencia del don, Jesús mismo no pudo hacer milagros en las gentes que no creían, esto me lleva a pensar que los milagros no son para validar o no un ministerio, son para glorificar a Dios así mismo como las dificultades, ambas cosas enfermedad o sanidad cumplen un proposito en nuestra vida y eso es lo importante que se cumpla el proposito. Los ministerios y los dones son necesarios en la actualidad tanto como lo fueron en los tiempos de Jesus y en la iglesia primitiva ya que las cosas no han sido mejores, vivimos en tiempos que son fuertes y peligrosos y los milagrosos nos ayudan a creer, no podemos basarnos solamente en la predicación de la biblia como tal, por que ¿donde quedaría esa parte viva de la palabra de Dios, si esta no se cumple en nosotros? Mi postura como ya mencione es continuista sin embargo no es extrema, creo que Dios sana y usa a quien el quiere usar para cumplir su voluntad, pero de hecho puede también no sanar, dependiendo del proposito y plan que El tenga.

    • Jonathan Link Reply

      Gracias por su comentario Israel. Solamente quiero hacer dos observaciones acerca de lo que usted dice. Primero, sí hay un versículo que habla de que los dones tenía el propósito de avalar la predicación inicial del evangelio:

      Hebreos 2:3-4 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

      Segundo, me preocupa su afirmación que “no podemos basarnos solamente en la predicación de la biblia como tal”. Creo que 2 Timoteo 3:16-17, por dar un ejemplo, enseña que la Palabra es suficiente para el creyente y la parte viva de la Palabra es la obra del Espíritu Santo en las personas que convencerlas del pecado, de la justicia y del juicio (Jn 16) y cortar como una espada de dos filos (Heb 4:12).

  • Creo firmemente que los mayores problemas en estos asuntos son las malas interpretaciones, los excesos, las interpretaciones de proyeccion personal, las repeticiones sin consultar el fundamento principal que es la Palabra de Dios. Dependientemente de que la Palabra haya sido confirmada por las señales y milagros, ello no implica que sea el único uso u objetivo. A parte de que los milagros glorifican a Dios, tambien responden a la necesidad del individuo. Jesús no solo actuo por cuestion de solo propagar el Reino, sino en adición por que las condiciones de vida ameritaban una intervención sobrenatural. Por ejemplo, vemos el caso de Lazaro en Juan 11, y el del no vidente en Juan 9. En ambos casos se relata el hecho de un propósito. Sin embargo, vemos el caso de la mujer sirofenicia en Marcos 7:24-30 donde una gentil recibe un beneficio milagroso para una necesidad en su hija. Asi mismo vemos el caso del endemoniado de Gadara en Marcos 5:1-20, donde tambien Jesús actua movido por la misericordia y el propósito no de meramente propagar un mensaje por que inclusive le pidieron irse del lugar, sino por causa de una situacion que ameritaba intervencion sobrenatural. Lo mismo ocurria con los apostoles y otros que no eran apóstoles como Esteban por ejemplo, que fue seleccionado por causa de una necesidad y sin embargo la manifestacion de lo sobrenatural era marcado en su vida. A eso añadimos, que Hebreos 13:8 enseña que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre. Que tambien dijo en Marcos 16:17-18 especificamente, que hay unas señales que “seguirán” en tiempo futuro, a los que creen. A pesar de que este pasaje de la gran comisión esta intimamente relacionado a la predicación del evangelio, no obstante hace incapié en la fé de quien sea capáz de creer sin importar tiempo o raza, el texto no hace alusión a los apóstoles exclusivamente, sino mas bien habla en terminos generales. A eso observamos que Juan 14:12 Jesús dice otra vez que el que cree en El, haria las mismas obras, y aun mayores por que el iba al Padre y dejo claro que el que no cree por el mensaje tiene la opción de creer por las obras (sobrenatural) que vienen del Padre y El Padre se glorifica en el Hijo cuando se le pide en el nombre de El. A pesar de Jesús hablarle en este mensaje a sus discipulos, generaliza hacia el que sea capáz de creer, sin distinción. Y, en adicion Jesús dice esto antes de su muerte. O sea, lo menciona en un antes y un despues. Para dejar claro el punto, Santiago 1:17-18 enseña que “toda buena dádiva y todo don perfecto vienen de lo alto, DEL PADRE de las luces, en quien no hay MUDANZA NI SOMBRA DE VARIACIÓN”. Si estoy completamente de acuerdo en que la Palabra de Dios es: INFALIBLE, INERRANTE Y ETERNA A PARTE DE SER VERDAD, Y QUE ELLA TIENE LA REVELACIÓN DE DIOS AL HOMBRE. ESA REVELACIÓN ES SUFICIENTE EN TERMINOS DE SALVACIÓN, MORAL, PRINCIPIOS, VALORES Y TRATOS DE DIOS CON EL HOMBRE ENTRE OTRAS COSAS, sin descartar la posibilidad de que Dios sea capáz de revelarse de manera personal a alguen por alguna razon de peso, propósito y en su soberania. En tal caso, todo pasa por el colador de la Revelacion Divina en la Palabra de Dios. Si una experiencia personal no pasa el colador de la Palabra de Dios, entonces puede ser cuestionable , pero solo a la luz de las Sagradas Escrituras y no a la luz del criterio propio de alguien, que puede muy bien estar contaminado por corrientes erroneas de filosofias y pensamientos o, desiluciones y experiencias personales que marcaron un corazón que esta quebrantado y herido y no se a superado. A parte de entender que ni lo sabemos todo ni podemos tener esa pretención. Dejamos claro que ninguna experiencia personal tiene mas autoridad que la Palabra de Dios y que los dones tampoco son sustitutos de la autoridad de la Palabra. Sin embargo, si apelamos a la Infabilidad, Verdad e Inerrancia de las Sagradas Escrituras, entonces debemos entender que su mensaje, propósitos y promesas tambien incluidas, son para todos los tiempos. Creo firmemente que el verdadero problema en estos asuntos son lo extremos del emocionalismo y sensacionalismo. La proyección personal en lugar de dar gloria a Dios. Los excesos en terminos de puntos como la prosperidad que no es pecado en si, pero a sido mal interpretado por algunos y mal utilizado por otros de manera intencional. Y hacia el punto de mayor controversia sobre el tapete ” el mal uso y abuso de los dones” perdiendo de perspectiva su propósito y objetivo y llevandolos a niveles claramente fuera de contextos, y tampoco son todos los casos. Muy respetuosamente mi comentario para compartir. Bendiciones mil a todos.

  • Me pareció muy interesante este tema, pero por experiencia propia el milagro de Dios en mi vida es tangible, yo fui sanada de cáncer a las mamas y doy gracias a Dios por su obra perfecta y su sanidad que no necesite terapias ni medicinas, y con convicción puedo decir que la sanidad también es para esto tiempos el dice en su palabra que Dios nunca cambia el es ayer, hoy y siempre lo sera Dios bendiga

    • Jonathan Link Reply

      Hola Victoria:

      Me alegra escuchar lo que Dios hizo en su vida. ¡A Él sea la gloria! El artículo no niega lo que usted cree, sino que niega que una persona tenga el don de milagros hoy día. Dios sigue haciendo milagros.

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